Alberto Montoya Alonso es un veterinario que lleva 20 años ejerciendo y en este tiempo ha llevado a cabo una amplia labor docente desde el año 1984 en que era profesor ayudante en la Universidad Complutense de Madrid hasta la actualidad en que es catedrático de Patología General y Médica en la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria. Pero aparte de su labor docente universitaria lleva años impartiendo cursos en España y Portugal sobre su especialidad, la cardiolgía y es un excelente clínico. Ha publicado en revistas de factor de impacto dentro y fuera de nuestras fronteras y con Vet Plus lleva colaborando desde que comenzamos nuestra andadura. Es una persona entrañable y un profesional excelente por lo que tiene el perfil ideal para ser nuestro personaje del mes.
Vet Plus: Ud. lleva muchos años dedicado a la docencia. ¿Cómo cree que ha evolucionado la enseñanza dentro de la licenciatura de veterinaria en los últimos 20 años?
Alberto Montoya: Espectacularmente, los conocimientos, las técnicas didácticas, los métodos clínicos e investigadores actuales tienen que ver poco con lo que nosotros estudiamos.
Se ha producido un gran avance en las ciencias veterinarias en España y las facultades de veterinaria se han ido igualando con las del espacio europeo y actualmente están a un nivel aceptable.

V.P.: ¿cree que es necesario evaluar periódicamente al profesorado y exigirle un rendimiento concreto en cuanto a clases teóricas, prácticas, publicaciones
?
A. M.: Por supuesto, creo que actualmente no se concibe ninguna actividad sin un control de calidad y la labor universitaria no podía ser menos.
En las mejores universidades del mundo la estricta evaluación y valoración del profesorado es uno de sus objetivos estratégicos principales que redunda sin duda en su rendimiento
V. P.: En muchas facultades el elevado número de alumnos dificulta enormemente la docencia práctica sobre todo en el caso de las consultas médicas y quirúrgicas. ¿Cree que habría que acotar el nº de alumnos admitidos por año de alguna otra forma aparte de por la nota media exigida?
A. M.: Restringir algo es siempre impopular, pero posiblemente sea necesario, veterinaria es una carrera vocacional, muy costosa en cuanto a medios materiales y profesionales y con unos índices de paro que van siendo preocupantes. Un alumno que ha estudiado veterinaria por ser su vocación se adapta con dificultad a otros trabajos. Bien es verdad que existen muchos campos profesionales en los que las ciencias veterinarias pueden aportar unos conocimientos muy importantes. Las actividades profesionales actualmente son muy multidisciplinares y nosotros los veterinarios somos competitivos y por tanto una profesión demandada
V. P.: España es uno de los países europeos con mayor nº de facultades de veterinaria y también con más veterinarios en paro. ¿Cómo ve la solución que proponen algunos de cerrar facultades?
A. M.: Creo que no soy el más indicado para contestar esta cuestión. Pienso que una buena solución sería restringir el número de admitidos y aumentar la calidad de las enseñanzas y las investigaciones que se realizan en los centros. Es muy posible también que sea necesaria una colaboración y coordinación muy estrecha con otros organismos públicos que tienen competencias en campos afines para optimizar recursos y ampliar resultados.
V. P.: Al ser profesor de patología médica también ejerce una actividad clínica. ¿Cómo ha sido la evolución de ésta en los últimos años?. Ud. tiene un amplio curriculum con publicaciones en revistas internacionales, ponencias, cursos, conferencias
¿en que nivel cree que se encuentra la clínica veterinaria española, en lo que a su especialidad se refiere, con respecto al resto de Europa?
A. M.: Como decía en la primera respuesta la evolución ha sido muy importante. Hace unos años la obtención de información era muy costosa y laboriosa y los medios eran muy precarios. Por otra parte no existía una generalización en la transmisión de los avances. Hace años te resultaba impactante lo que podías escuchar en los congresos o en las revistas científicas. Hoy en día nuestro nivel es adecuado y comparable al de nuestro entorno europeo. Los alumnos europeos de los programas de intercambio que estudian en nuestras facultades valoran muy positivamente nuestro trabajo y nuestro nivel científico y clínico. Actualmente muchos centros (facultades, hospitales, clínicas) se encuentran en algunos campos entre los destacados de Europa y la clínica que se realiza es de alto nivel. Esto nos debería servir para seguir avanzando y ser muy críticos, estudiosos y rigurosos en nuestra labor.
V. P.: Actualmente existe un clima de desilusión en la profesión en lo que se refiere a la clínica de pequeños animales porque parece que no hay suficientes mascotas para tanto veterinario. ¿Cómo ve Ud. a día de hoy el futuro laboral de un recién licenciado que quiera dedicarse a la clínica de pequeños animales? ¿Hay algún campo menos saturado que necesite especialistas?
A. M.: Mi trabajo consiste en prepara a profesionales y por lo tanto estoy en contacto directo con los recién licenciados. Dos cosas son ciertas: Que existe una saturación de profesionales que quieren trabajar en la clínica de pequeños animales y que el número de mascotas va a aumentar en los próximos años.
Si analizamos lo anterior, vemos que la clínica de pequeños animales es la actividad a la que se dedica el mayor número de veterinarios en España y la que genera mas empleo, por otra parte un recién licenciado le parece muy asequible empezar por esta actividad. Es verdad por otra parte, que existe un exceso de oferta veterinaria en algunas zonas y posiblemente falta en otras. Creo que cabe alguna ligera redistribución.
Por otra parte, según todos los estudios el número de mascotas por habitante en España está todavía por debajo de la media de nuestro entorno europeo por lo que debe aumentar y de hecho así es. Esto tiene que dar mas trabajo a nuestros colegas.
En cualquier caso sabe que soy optimista y confío en que mis colegas se sepan adaptar a las necesidades de la sociedad. No olvidemos lo que antes cité y creo que los veterinarios debemos trabajar en otros campos que no sean exclusivamente el de la clínica veterinaria.
V. P.: Por último, díganos las tres características principales que ha de tener, a su modo de ver, un veterinario para ser un buen clínico
A. M.: Vocación, rigor y lógica
Para finalizar, deseo agradecer a Vetplus y a su directora Dra. Ana Mascías la labor profesional que realizan y la oportunidad que me brindan de expresar mis opiniones